El Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) ha presentado recientemente el borrador de un nuevo Real Decreto titulado “Proyecto de RD por el que se modifican determinados aspectos relativos al autoconsumo de energía eléctrica y de impulso al almacenamiento distribuido”. Aunque aún está pendiente de aprobación, su contenido anticipa cambios relevantes que marcarán el futuro inmediato del autoconsumo fotovoltaico en España.
Una de las principales novedades es la ampliación del radio máximo para el autoconsumo colectivo, que pasará de los actuales 2 kilómetros a 5. Esta medida facilitará el desarrollo del autoconsumo urbano compartido, permitiendo que vecinos o empresas sin tejado propio puedan asociarse a instalaciones cercanas, como las situadas en naves, colegios o edificios públicos. En la práctica, esto abre la puerta a proyectos energéticos de barrio y comunidades locales más amplias.
También se introduce la posibilidad de que un mismo consumidor participe en varios autoconsumos. De este modo, una pyme con instalación en su sede podría formar parte, además, de un autoconsumo colectivo en su polígono industrial, lo que aporta flexibilidad y nuevas oportunidades para optimizar la energía generada.
Otra innovación destacada es la opción de compartir únicamente los excedentes entre diferentes usuarios. Así, quienes dispongan de una instalación fotovoltaica podrán consumir su propia energía y ceder los sobrantes a otros consumidores cercanos, fomentando la cooperación y mejorando la rentabilidad de los sistemas.
El borrador también introduce la figura del Gestor de Autoconsumo, que se encargará de coordinar, tramitar y gestionar las instalaciones colectivas. Hasta ahora su papel no estaba regulado, pese a ser esencial en la práctica, por lo que este reconocimiento aporta seguridad jurídica al sector y simplifica los trámites administrativos.
Además, se permitirá modificar los coeficientes de reparto de energía cada mes, frente a los cuatro meses actuales. Esto permitirá una gestión más dinámica y ajustada a los cambios en el consumo o en la composición de los grupos de autoconsumo.
Otro punto clave es el impulso al almacenamiento distribuido, con la clarificación del marco legal de las baterías detrás del contador, tanto individuales como compartidas. Este avance permitirá optimizar el uso de excedentes y avanzar hacia una gestión más inteligente de la energía.
En la misma línea, el texto abre la puerta a usar la batería de los vehículos eléctricos como almacenamiento doméstico (Vehicle-to-Home), una posibilidad aún incipiente pero con gran potencial para el futuro de la movilidad sostenible.
Por último, se refuerza la transparencia en la factura eléctrica, obligando a las comercializadoras a detallar la energía producida, autoconsumida, excedente y compensada, mejorando así la información disponible para los usuarios.
En conjunto, el nuevo Real Decreto supone un paso adelante hacia un modelo energético más participativo, flexible y descentralizado. Sin embargo, todavía quedan retos pendientes, como la necesidad de una simplificación administrativa real, la revisión del límite de 100 kW para la compensación en autoconsumos colectivos y una mayor prioridad de acceso a red para las comunidades energéticas frente a los grandes proyectos.
En resumen, la futura normativa apunta hacia un autoconsumo más accesible, colaborativo y eficiente. Comunidades, pymes y consumidores con visión de futuro tendrán ante sí una oportunidad única para reducir costes y avanzar hacia la independencia energética.
Gonzalo Ferrero Sanz
Departamento de comunicación – WConsultores
Información por Eduardo Sieiro López
Departamento Técnico / Proyectos – WConsultores